Archivos de Mayo, 2008
La
De sorprendentes se pueden calificar las declaraciones del alcalde de Sahagún en un periódico provincial acerca de las razones por las que ha perdido una obra concedida por la Diputación. Nada menos que nos culpa a los socialistas por no tener aprobado el presupuesto de 2007. Y de paso echa la culpa a los funcionarios. Todo menos asumir su responsabilidad.
Pero queremos dejar las cosas claras. Los socialistas gobernamos cuatro años y aprobamos cuatro presupuestos: los de 2003, 2004, 2005 y 2006. El de 2007, en los pocos meses que estuvimos gobernando, no lo redactamos, y lo propio es que lo hubiera hecho el nuevo equipo de gobierno. Pero no lo hizo, y ahora paga el pueblo de Sahagún las consecuencias de su negligencia. ¡Mira que poner la excusa de que no les avalan los bancos…! Claro que como incumplen los acuerdos al no pagar los créditos… Aunque parece que la Diputación les ha encontrado una solución mediante una fórmula inédita: la misma institución que pide el aval para conceder la obra es quien avala al Ayuntamiento. ¡Lo que hay que ver…!
La situación económica del Ayuntamiento de Sahagún era peor cuando los socialistas gobernábamos (no teníamos subvenciones “raras” de la Junta y Diputación ni cobramos de los molinos eólicos) y, aunque no llorábamos tanto, los bancos sí nos concedían créditos y avales. Pero para eso el equipo de gobierno tuvo que elaborar cuatro presupuestos y aprobarlos. La ley determina que es el alcalde el que tiene que presentar el presupuesto y eso es lo que hizo el alcalde socialista: ponerse manos a la obra y confeccionarlo con la ayuda del equipo de gobierno, muy especialmente, de la concejala de Hacienda. Hicimos los deberes, cosa que el alcalde y el actual equipo de gobierno del PP no ha hecho, y por eso ellos, por no tener hecho el presupuesto, no han encontrado banco que les avale.
Con los funcionarios y trabajadores no debería meterse el alcalde. En vez de desacreditarlos, difamarlos, arrinconarlos y perseguirlos, sería mejor que fuera dialogante con ellos y que se sentara a escucharlos. Seguro que de esa forma estarían dispuestos no solo a cumplir con su deber, que lo hacen, sino a realizar más tareas de las que les corresponde, que es lo que han hecho siempre.
Un alcalde debe ser una persona preparada para las funciones que va a ejercer, no basta con saber mandar. Debe tener dedicación al cargo y no conformarse con hacerlo apenas un par de horas diarias, cuando es sabido que necesita muchas más. Debe tener templanza y no dejarse llevar por la ira, como si esa actitud fuese a resolver nada. Y sobre todo, no debe mentir.
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Lo que mal anda, mal acaba. El “caso” del camping nos ha deparado una sorpresa tristísima. Pero cuando se juega con fuego… Queremos decir, que cuando las cosas se hacen mal, cualquier cosa puede ocurrir. Y ha ocurrido lo peor que le podía pasar al Ayuntamiento: que la justicia ha dado la razón a la empresa concesionaria y nos va a tocar pagarle más de 180.000 euros y restituirla el servicio.
Marino y el PP que gobernaba en Sahagún se empeñaron en privatizar el único servicio municipal que daba beneficios. Se empeñaron además en otorgar la gestión a una empresa que había ofrecido las peores condiciones económicas (medio millón menos al año) y que venía precedida de los peores informes, La Cota de la Matica, que ya gestionaba el cámping de La Vecilla, y que, en palabras de los que le conocían, “no eran de fiar”. Pero claro, como era amigo de un concejal del PP… Los socialistas lo advertimos en el Pleno de 20 de mayo de 2000, pero no hubo razones: era una empresa solvente y muy profesional, iba a crear puestos de trabajo, era muy rentable para las arcas municipales, bla, bla, bla… Ruedas de molino. Con nuestro voto en contra y gracias al voto de calidad de Marino se lo dieron. Pero el tiempo, que da y quita razones, ha acabado por dárnosla a nosotros. El principal motivo -aunque siempre se comentó que no el único- por la que privatizaron el cámping era porque les daba mucho trabajo; y si a esto se suma que el PP de Sahagún nunca han creído -y siguen sin creer- en él…
El tiro les salió por la culata. Conocida es la decisión ilegal de las tasas que la empresa llevó a cabo, la trampa en el contador de la luz, que no creó los puestos de trabajo anunciados. Se dieron cuenta del error “demasiado tarde”. Pues ni siquiera entonces reconocieron que teníamos razón. Se apresuraron a rescindir el contrato en medio de la cólera, y lo hicieron mal, según ha dictaminado la justicia. Contrataron a un abogado de su confianza, otro gran profesional…
Marino y el PP han ido en este asunto de despropósito en despropósito. Podíamos decir que “con su pan se lo coman”, pero no, porque el caso es que lo hemos de pagar lo habitantes del municipio de Sahagún. Más de 180.000 euros, 30 millones de pesetas. A más de 10.000 pesetas por habitante. ¿Qué pensará ahora Redondo, el actual alcalde, que defendía que se hizo bien al privatizar el camping y que afirmaba que no era rentable? ¿Ha sido más rentable lo que ellos han hecho? ¿A quién pedimos ahora responsabilidades?
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Hemos de empezar aclarando que la nueva residencia es una idea de Marino, que éste comenzó, y que nosotros asumimos sin estar muy convencidos de su verdadera necesidad. La obra estaba financiada a un 70% por la Junta de Castilla y León, en tanto que al Ayuntamiento le correspondía pagar el 30%. La Peregrina, los chaguazos fueron lugares barajados para su ubicación, y descartados por inadecuados, hasta llegar al lugar en que finalmente se construyó, de dimensiones reducidas.
Para aprobar esa cuantiosa inversión, era obligado tener prevista la forma de financiación y recogerla en el presupuesto. Pero no lo hizo el equipo de gobierno del PP. La idea de Marino era pedir un crédito bancario, y destinar al pago de la obra el importe de las ventas de las casas de la Fundación “Flora Flórez” (de las que el Ayuntamiento es patrono, pero no propietario) y de la nave del polígono industrial. Pero se quedó en eso: una idea.
Marino encargó (sin concurso alguno, ilegal por tanto) a un amigo suyo -marido de una diputada del PP- el proyecto, que redactó a toda prisa ante la inminencia de las elecciones municipales, y que costó 51.000 euros. Los errores en la redacción eran tan abultados que hubo de rehacerse. La Junta no revisó el proyecto definitivo de manera rigurosa -por la urgencia- y comenzó la obra. Entonces entramos los socialistas a gobernar.
Las deficiencias del proyecto pronto se empezaron a revelar: por encima del solar sobrevolaba una línea de alta tensión, parte de la residencia invadía la casa de un particular, el talud de tierras se venía encima de las obras (por lo que fue necesario construir una escollera), las puertas no tenían el ancho suficiente, las escaleras de emergencia no cumplían con la normativa, etc., etc.
Ante esta situación, el director de la obra -el actual técnico municipal, que el PP ha confirmado en su puesto, por ser de su confianza- vio la necesidad de redactar un proyecto de obras complementarias, que encareció sobremanera el precio inicial. A esto se hubo de sumar la liquidación final, también necesaria en opinión de los técnicos del Ayuntamiento. Y a esto hay que sumar la rebaja de la aportación de la Junta al equipamiento, del 70% al 50%, sin explicación alguna.
Acudimos a la Junta de Castilla y León para que aportara el 70% de este incremento y todo fueron largas. El alcalde habló por dos veces con Juan José Herrera, Presidente de la Junta, y éste prometió su ayuda para resolver el caso, ante las dificultades económicas del Ayuntamiento de Sahagún. Pero luego no quiso cumplir su palabra.
Es evidente, pues, la responsabilidad de la Junta en este caso. Y aunque antes se negaron a concedernos su ayuda, ahora al parecer han prometido revisar su negativa a subvencionar las obras a mayores. El caso sigue siendo el mismo: la misma necesidad de las obras complementarias, la misma imposibilidad del Ayuntamiento para pagarlas en solitario… Tan solo ha cambiado una cosa: el color político del Ayuntamiento de Sahagún. Pues aun así, nos alegraríamos de que la Junta decidiera aportar ese 70 % de la deuda que se ha generado con la empresa constructora. Así lo ha hecho en otros casos, sin ir más lejos, en la Residencia San José de Sahagún. De esa manera, la Junta cumpliría con su parte y con su palabra, y la deuda se reduciría en 420.000 euros.
El Ayuntamiento de Sahagún ha tenido que hacer, y debe seguir haciendo, un esfuerzo importantísimo para pagar la parte que le correspondía de la residencia: cerca de 1,5 millones de euros. Y eso teniendo en cuenta la precaria situación económica que tiene. Pues a pesar de eso, los socialistas pagamos cerca de un millón de euros sin enajenar nada de lo previsto, ni casas ni nave. Con fondos propios y con créditos por cerca de medio millón. Por ello consideramos que nuestra gestión fue buena.
Lo que no entendemos es la posición del PP de Sahagún: “vendió” la obra como un gran logro, por lo que ahora debería sentirse orgulloso de ella, pero se resiste a asumir su obligación de liquidar la deuda con la empresa constructora. ¿O la residencia es propia para alardear y ajena para pagarla?
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El matadero y el camping son ejemplos de la gestión del equipo de gobierno municipal del PP en Sahagún. Cuando hay problemas, en vez de buscar soluciones, se opta por quitar del medio el asunto. Es decir, se cierran los servicios. Eso ha sido lo que se ha hecho en el caso de los ambos. Se han clausurado el matadero y el cámping durante el invierno.
En el caso del matadero, cerrado desde noviembre, deberían haberse redactado de inmediato -a lo que se comprometió el alcalde- unas bases para sacar a subasta la explotación privada del mismo, que hubiera garantizado puestos de trabajo y se hubiera seguido ofreciendo ese servicio a entradores y carniceros locales y de la comarca. Pero los meses pasan y nadie hace nada. Mucho criticar cuando el PSOE gobernaba, pero lo que el PP ha hecho es eso: nada.
Muy al contrario, la última ocurrencia -aprobada en una Comisión y para la que se ha decidido en un Pleno pedir una valoración- es la de vender las instalaciones, en las que se han invertido más de 100 millones públicos, además de todas las reformas que se han hecho continuamente. Con ello tendrán dinero fresco para gastar y pagar a los amigos, pero se habrá desprendido de patrimonio el Ayuntamiento, y dejará de prestarse un servicio público, que no costaría nada a las arcas municipales si fuera de gestión privada, reportando en cambio algunos ingresos fijos.
Los socialistas estamos en contra de esa operación, después de la experiencia de alguna venta de bienes municipales que fue desaprobada por el pueblo de Sahagún. Creemos que vender es “pan para hoy y hambre para mañana”, y que es mejor recibir una aportación anual, por pequeña que sea, y que el matadero siga siendo propiedad municipal. Esa va a se nuestra propuesta y por eso nos opusimos en la comisión a su venta.
El otro servicio abandonado es el camping. En teoría se cerraba para ahorrar gastos, cuando en realidad no se ha ahorrado prácticamente ninguno: las luces siguen encendidas a diario. En cambio, a los campistas que venían los fines de semana a Sahagún se les ha privado de ese derecho y ya no vienen. Y bien que lo notan los bares y los comercios. Nunca han creído en el PP en el camping ni en sus repercusiones socioeconómicas.
Los socialistas, por contra, sí creemos en ellas. De ahí que, cuando gobernamos el Ayuntamiento de Sahagún, nos empeñáramos en llevar a cabo sucesivas ampliaciones, mientras los del PP se lo quitaban del medio entregándoselo a un particular que ellos conocían. Los resultados son de todos sabidos: catastróficos.
Sería deseable buscar soluciones alternativas que posibilitaran mantener abiertas las instalaciones durante los meses de frío. De entrada, cierre de uno de los servicios y apagado parcial de las luces durante esa temporada. Después, llegar a un acuerdo con alguien para que se encargue de las instalaciones en esa época a cambio de una parte de los ingresos que se generen: como se ha venido haciendo hasta hace poco.
Pero lo que no contribuye a potenciar el camping ni su uso es subir el precio anual del convenio de caravanas un 43,20% (de 405 a 580 euros) cargando el peso de la subida solo a los que están de manera permanente, mientras que a los que están de paso no se les ha incrementado ni siquiera el IPC. Algunos se han rebelado, tal como aparece en la prensa, y sabemos que no van a renovar el convenio.
En definitiva, lo que nosotros proponemos es buscar soluciones para que los servicios no resulten deficitarios, antes que prescindir de ellos. Sahagún los necesita.
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