Partido Socialista de Sahagún

Archivos de Septiembre, 2008

Hay

El Alcalde de Sahagún ha cometido el exceso verbal de acusar al grupo socialista de llevar a cabo con su labor de oposición un “atentado contra el Consistorio”, con lo que ha venido a tildarnos poco menos que de terroristas. Una actitud antidemocrática y despótica porque no entiende ni asume la labor de la oposición, propia de quien no acepta nunca opiniones contrarias.

Pero veamos el caso que ha determinado esa acusación con más detenimiento. Las manifestaciones aparecieron reflejadas en un periódico provincial, tras un Pleno en el que los integrantes del equipo de gobierno (PP y UPL) rechazaron un recurso que nuestro grupo había presentado contra la nueva ordenanza fiscal del camping, que fija una subida en los convenios de caravanas del 43%, en tanto que el resto de las tasas de ese servicio no se tocaban. Es decir, cargaban toda la subida contra el grupo de campistas que están todo el año.

Cuando los socialistas gobernábamos, aprobamos subidas de precios de la ordenanza del camping. A dos de ellas se opuso el grupo del PP, entonces en la oposición y en el que figuraba entonces el actual alcalde, Emilio Redondo. En la primera de ellas, que se aprobó en el Pleno del 1 de julio de 2007, a los pocos días de tomar posesión, acordamos un aumento del 20% en el convenio de caravanas. Curiosamente, Redondo se estrenó en el Pleno como orador para defender lo contrario de lo que hace como alcalde. Entonces le parecía que esa subida del 20% era excesiva y estimaba que los campistas se iban a quejar. Proponía, en cambio, que se hiciera en dos anualidades del 10%. Es decir, que un 20% le parecía mucho antes y ahora un 43% le parece razonable.

Según eso, ¿considerara Redondo que lo él que hizo aquel día al oponerse fue un atentado contra el Consistorio? ¿O entonces oponerse era por el bien del pueblo y lo nuestro de ahora va en contra?

Por otra parte, hemos de aclarar que no es cierto -como ha manifestado el alcalde- que los campistas no se hayan quejado. No sólo lo han hecho, sino que han presentado una alegación por escrito –no una consulta como manifiesta el alcalde- a través del Caravanning Club de León, que también han desestimado. En el mismo, los campistas se quejaban de lo excesivo de la subida y de que los deficientes servicios que ofrece el camping no habían mejorado en esa proporción, considerando además que si era cierto que otros camping eran más caros, no lo era menos que también tenían unas mejores condiciones.

En el Pleno en que se fijaron las nuevas tasas, el equipo de gobierno no presentó el obligado estudio económico tal como se estipula en la Ley de Haciendas Locales, de tal forma que el acuerdo no debe considerarse válido. Pero es que hay más: cuando se lleva de nuevo el asunto al Pleno para dar respuesta a la alegación del Caravanning Club, presentan un estudio económico absolutamente falseado, con unos ingresos de poco más de 55.000 euros de ingresos, y 93.000 de gastos. Datos absolutamente inventados y falsos, por lo menos en el caso de los ingresos, ya que, con anterioridad a este Pleno, se había celebrado otro el 25 de octubre de 2007 en el que la tesorera y responsable de esa área informó a la Corporación que los ingresos de 2007, hasta esa fecha, sumaban la cantidad de 121.719,99, lo que supone que ellos mismos se contradicen.

En el mismo Pleno, no fueron capaces de rebatirnos nuestra exposición de que el estudio estaba amañado; es más, se llegó a reconocer por parte de Virgilio Buiza, teniente de alcalde, que el estudio era “inexacto”, un eufemismo que nos venía a dar la razón.

Siguen sin reconocer que el camping es rentable –porque lo es-, de igual manera que no lo reconocieron hace años, cuando, con los mismos argumentos, decidieron su privatización (¿Recuerda el PP cómo salió la cosa? ¿Han calculado la cantidad de millones que nos va a costar su capricho cuando salga la condena definitiva del Ayuntamiento?). Y cuando no aceptamos sus mentiras para justificar una subida desmedida, calificaron nuestra actitud de “vergonzosa”. No acaban de entender que defendiendo a los campistas -sobre todo a los que pasan todo el año con nosotros- cobrándoles un precio justo, dándoles mejores servicios en el camping, etc, en realidad estamos defendiendo los intereses municipales, porque aseguramos su presencia en Sahagún en lugar de invitarles a que se vayan, y les convertimos en magníficos embajadores de la imagen turística de nuestro pueblo.

Parece que las palabras no tienen importancia, pero se equivoca el alcalde. Un cargo público no debe manifestar públicamente lo primero que se le venga a la cabeza. Debe medir sus palabras. Y debe entender que la labor de la ´oposición´ viene establecida por leyes democráticas: fiscalizar la gestión del gobernante y hacer propuestas alternativas. Y con esa labor, si es leal como lo es la nuestra, se benefician todos.

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