Archivos de Mayo, 2009
Encierros
El Partido Popular y la UPL de Sahagún, en la última Junta de Gobierno, han acordado iniciar acciones penales contra los miembros de la corporación que votaron a favor de la celebración de los encierros en junio de 2006. La noticia, ya adelantada hace días por algún periódico, hace referencia a un acuerdo celebrado hace tres años. Tanto que se hace necesario recordar los hechos.
Por entonces, la Delegación Territorial de la Junta de Castilla y León denegó el permiso para la celebración de los encierros, horas antes del comienzo de los mismos. El motivo -que sería causa de la multa- es que el recorrido no disponía de una doble talanquera. Para ello se basa en un Decreto regulador de los espectáculos taurinos, el 14/1999 de 8 de febrero. En ese decreto dan un plazo de dos años para que las localidades, como es el caso de Sahagún, con más de 1.000 habitantes, habiliten una segunda línea de aislamiento. El Ayuntamiento de aquel entonces, gobernado por el PP, dejó pasar el plazo sin hacer nada. Ni en las fiestas de junio de 2001, ya con la norma en vigor, ni en los dos años siguientes en que sigue gobernando el Partido Popular en Sahagún, la Junta hace la más mínima observación.
En los dos años siguientes es el equipo de gobierno socialista el organizador; en cuanto a la solicitud de los encierros, repetíamos los trámites de años anteriores, no teníamos motivos para pensar que algo estuviera mal.
En mayo de 2006 se comienza a extender un rumor según el cual “no va a haber encierros”. El entonces concejal, Emilio Redondo, lo llega a preguntar en una sesión del Ayuntamiento. Es en ese momento cuando tenemos conocimiento del problema e intentamos resolverlo, pero no hay tiempo de construir otra talanquera para todo el recorrido en poco más de un mes. El rumor finalmente fue profético. Aún nos preguntamos cómo pudieron adivinar la intención de la Junta. Es en esas circunstancias cuando se convoca el Pleno. Cualquiera que conozca las fiestas de Sahagún sabe lo que representaría suspender los encierros. Nuestro grupo intentó por todos los medios que el acuerdo fuera por unanimidad y también citamos a las peñas. Pero apenas comenzado el pleno, el grupo popular lo abandonó. Éramos conscientes, y así lo refleja el acta, de las graves consecuencias de no celebrar los encierros y, en el caso contrario, de lo que nos podía suceder a los concejales si en tales circunstancias ocurría un accidente grave. Los integrantes del grupo socialista aceptaron respaldar con su patrimonio personal los daños que se pudieran derivar de un posible accidente, dado que no era posible suscribir seguro alguno sin la autorización administrativa. Por otra parte, para minimizar el riesgo, se decidió que el encierro fuera solo con las vaquillas y que se extremara al máximo la seguridad. Las peñas asistentes, ocho de un total de nueve, firmaron un documento apoyando la decisión del Ayuntamiento. Lo que nunca nos imaginamos es que el peligro no viniera del ganado, sino de alguno de aquellos concejales que cobardemente abandonaron el pleno.
En los días posteriores se dijo, como excusa, que había una nueva normativa, pero lo cierto es que los cambios no nos afectaban para nada. Nos pusieron tres multas, que fueron recurridas. Por un importe de 13.500 euros, a pesar de la palabra que dio el Delegado Territorial, Eduardo Fernández, al anterior alcalde de que la sanción iba a ser simbólica, la mínima, menos de 1.000 euros. El instructor del expediente era un conocido dirigente del partido popular, Javier Lasarte, que por aquel entonces ya estaba más pendiente de sus corruptelas con los huertos solares, que de los problemas de los vecinos de Sahagún y confirmó la multa. Lo que sigue lo sabe todo el pueblo. Al año siguiente instalamos la doble talanquera y antes de dejar el gobierno redactamos una memoria técnica y solicitamos a Caja España la ayuda económica que permitió pagarla (36.000 euros).
En estos momentos estamos a la espera de ver en qué se traducen esas actuaciones con las que nos amenazan, por lo que no podemos pronunciarnos todavía. Pero la pregunta que nos hacemos es ésta: ¿A qué obedece esta decisión que se toma tres años después de haber sucedido?
En estos mismos días han notificado al Ayuntamiento una indemnización judicial, por una decisión caprichosa, que va a suponer más del doble del importe de la multa en cuestión. También la Junta les ha instado a anular las últimas contrataciones laborales, y de paso ha evidenciado que todas las convocatorias anteriores fueron ilegales. Añádase a esto indemnizaciones millonarias tanto al concesionario del camping, como a favor de campistas, por no tener seguro en las riadas, devoluciones de ayudas por no justificarla y un largo etcétera. ¿Va a acordar también el equipo de gobierno denunciar a ambos alcaldes y exigirles responsabilidades penales?
Incluso, con respecto a los encierros, podríamos argumentar que durante todo este invierno de 2009 –más de ocho meses- han mantenido sin sacrificar, como está preceptuado en el artículo 23 del mismo reglamento, dos vaquillas de las pasadas fiestas, en unas condiciones penosas para animales acostumbrados a vivir en el campo. Según el artículo 38.2-m. del mencionado Reglamento, esto es una falta grave. ¿Por qué la Junta no ha aplicado en este caso sanción alguna? ¿Por qué maneja dos varas de medir según el color político de la Corporación? Por otra parte, ¿va a denunciar el Ayuntamiento al responsable de esta irregularidad? En otras palabras, que la legalidad no parece ser su mayor preocupación. Pensamos, por lo tanto, que lo que intentan decir es que ellos actuarían de otra manera. Pues bien, sería bueno que dijeran públicamente si, en las mismas circunstancias, ellos hubieran suspendido los encierros.
La intriga que condujo a la denegación del permiso fue política, la sanción fue política y la denuncia actual es política. Nada que ver con defender los intereses municipales, porque eso no parece importarles demasiado. Por nuestra parte, queremos poner de manifiesto que no se debe mezclar la política con las fiestas. No es bueno para el pueblo y nosotros no lo vamos a hacer. Deseamos que las fiestas salgan bien, sin importar quién las organice. Por eso nos permitimos aconsejarles que aprendan de la historia y tengan en cuenta la letra de esa vieja canción: “…eso San Juan de Sahagún no lo puede ver, que las vacas en Sahagún dejen de correr”.
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