Archivos de Mayo, 2010
El alcalde falta, una vez más, a su palabra
Por fin ha abierto la boca el alcalde para hablar de “su caso”, es decir, con las obras que está llevando a cabo sin licencia en un edificio de su propiedad. Lo ha hecho dos veces en la prensa provincial. Las declaraciones no tienen desperdicio.
En la primera de ellas, viene a reconocer dos hechos sobre los que teníamos certeza pero que nos era difícil demostrar: el primero, que no tiene licencia actualizada (es decir, que no tiene, que es lo mismo), porque habla del año 2001 y caduca al año y medio; el otro, que está realizando obras en el mencionado edificio. Trata de amortiguar la crítica afirmando que pidió y pagó las licencias. ¿Y quién ha dicho que no lo haya hecho?
Lo que afirmamos es que está haciendo obras sin que estén amparadas por la licencia correspondiente. No se le critica su actitud como vecino sino como alcalde. No le decimos lo que tiene que hacer como particular sino que le reprochamos lo que no hace como mandatario público. Que es amparar una ilegalidad a sabiendas; pero, claro, resulta que esa ilegalidad la está cometiendo el ciudadano Emilio Redondo Callado. ¿Y a eso cómo se le puede llamar? ¿Y a haber estado años ejerciendo su taller sin licencia de apertura? ¿Y a construir un lavadero sin licencia, ni del Ayuntamiento ni de la Junta, dado que es Camino de Santiago? ¿Y a mantenerlo abierto sin licencia de apertura?
Pero veamos las segundas declaraciones. En ellas asegura que tiene licencias y reta a cualquier ciudadano interesado a ir al Ayuntamiento y ver el expediente. Pues bien, que sepamos, ha habido tres peticiones, dos de los grupos políticos y una de un particular. ¿Qué sucedió con nuestra solicitud de ver el expediente? Pues que el alcalde faltó a su palabra de poner a disposición de los interesados el mismo y nos obligó a solicitarlo por escrito. Que aun así, tampoco nos fue facilitado y que dejó transcurrir todo el plazo legal sin autorizarnos a verlo, y solo una vez que éste pasó, y porque la ley le obliga, pudimos por fin acceder a dicha documentación.
Vimos allí lo que suponíamos: que eran obras con licencias del 2001, caducadas y para las que no se ha renovado la licencia según es preceptivo, lo que le obligaría a cumplir las nuevas normas urbanísticas. Pudimos constatar la advertencia que se le hace de que no puede utilizar como vivienda la buhardilla, pues en el proyecto figura como zona de elementos comunes. Lo cual, como es sabido de todos, ha incumplido pues en ella ha habitado desde entonces y sigue habitando.
Vimos también que, además de terminar las obras para las que no tiene licencia en vigor, ha efectuado otras para las que ha obtenido recientemente licencia. Se trata de un ascensor, cuya obra ya estaba finalizada cuando se acordó darle licencia (recordamos en este punto que a una comunidad de vecinos de la calle Informante se les impuso una sanción de 3.000 euros exactamente por lo mismo.
No pueden argumentar que no lo sabían los miembros de la Junta de Gobierno o el policía municipal, pues nuestro grupo presentó una denuncia en el propio Ayuntamiento. En la Junta de Gobierno en que se le concede licencia al alcalde, sabemos que hay un informe contrario de la Secretaria y advertencias del arquitecto. No conocemos el contenido de estos informes, pero sabemos por el acta que hace advertencia de que es zona protegida de Patrimonio y es necesario solicitar permiso a la Junta de Castilla y León, cosa que tampoco se ha hecho. Pedimos que se nos dejara ver estos informes, pero la Secretaria, siguiendo instrucciones del alcalde, siempre a la defensiva, dijo que se trataba de otro expediente y que teníamos que volver a solicitarlo. Y en esas andamos, pero prometemos, cuando podamos acceder a los informes, dar cuenta de lo que los mismos dicen para desenmascarar la maniobra del alcalde y el equipo de gobierno en este caso, en el que han actuado de manera harto dudosa en cuanto a la legalidad, tratándose en nuestra opinión de prevaricación, dado que la secretaria y el arquitecto han advertido de ilegalidades. Además deberían haber empezado por lo que no han querido hacer: paralizar las obras e iniciar un expediente de disciplina urbanística, además de otro sancionador.
Señor alcalde, ¿no juró defender la ley? Pues aplíquela, y empiece por actuar contra usted mismo, en lugar de hacerlo contra los demás, para lo que no tiene empacho en paralizarles las obras y en sancionarles por haberlas comenzado sin tener licencia. Claro que si tuviera decencia democrática, debería hacer otra cosa… Pero la democracia no es lo suyo.
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